El Gran Vidrio

Publicado el 2 enero, 2019

EX NIHILO

Solo show: José Quinteros

Curaduría: Federico Baeza

EL GRAN VIDRIO: Av. Humberto Primo 497, Córdoba, Argentina
Inauguración: Viernes 30 de Noviembre de 2018 – 20 hs
Cierre: Viernes 1 de Marzo de 2019
Entrada libre y gratuita.
Horario de atención: De Lunes a Viernes de 13 a 19 hs y Sábados de 10 a 16 hs.
Otros horarios con cita previa: info@elgranvidrio.com
Contacto: +54 9 351 633 8334 / +54 9 351 679 7231

SOBRE LA EXHIBICIÓN

Ex nihilo, la nueva exhibición de José Quinteros en la galería El Gran Vidrio, explora un momento de extrema contingencia: el instante previo a la conformación de un objeto en nuestra conciencia, cuando algo se está empezando a configurar en nuestra percepción. Se trata de un lapso acechado por inminencia de su disolución que es la frontera transitoria entre lo perceptible y lo imperceptible, entre lo material y lo inmaterial. Para ello usa la escultura como utilería, como la escenografía de una experiencia que será activada en la vivencia espectatorial. Partiendo de elementos cotidianos, y de los modos de hacer de oficios elementales, Quinteros dispone situaciones nunca fijas ni estables en el que las cosas más comunes nos deparan epifanías profanas.

TEXTO CURATORIAL

Ex nihilo
Por Federico Baeza

Olor a asfalto mojado, una luz tenue y descolorida lo tiñe todo. Sobre el gris oscuro del cemento surcado intermitentemente por las cubiertas de los camiones se configura de pronto una serie de franjas iridiscentes dispuestas accidentalmente sobre el punto en el que cayó una gota de aceite de algún motor. Aquel dibujo se hizo perceptible de un momento para el otro, apareció como un tímido destello que con un leve cambio de luz nuevamente se ocultó. Esta imagen se presentó como una visión a José Quinteros mientras comenzaba a pensar en esta muestra. No era una revelación hecha de nubes y éxtasis fulgurosos, era una alucinación urdida entre el concreto, la grasa, el denso humo negro y el ruido del tránsito. Ex nihilo, más allá de su invocación solemne, no glorifica la capacidad creativa del arte contemporáneo en tiempos de emprendedorismo, refiere a una escena más humilde, más vulnerable. Indaga en un momento de extrema contingencia: el instante previo a la conformación de un objeto en nuestra consciencia, cuando algo se está empezando a configurar en nuestra percepción. Se trata de un lapso acechado por la inminencia de su disolución que es la frontera transitoria entre lo perceptible y lo imperceptible, entre lo material y lo inmaterial. Para ello usa la escultura como escenografía de una experiencia que será activada con la vivencia espectatorial. Partiendo de elementos cotidianos, y de los modos de hacer de oficios elementales, Quinteros dispone situaciones nunca fijas ni estables en el que las cosas más comunes nos deparan epifanías profanas.

En esta ocasión Quinteros no se aparta de una máxima que viene manteniendo en su trabajo desde comienzos de los años 2000, entender sus esculturas como procesos materiales y mentales siempre incompletos, esculturas en estado de reelaboración. Las definió como “utilerías” que funcionan como soporte de la experiencia de quien se involucra con ellas. Esta concepción viene de su relación con las artes escénicas, Quinteros realizó escenografías pero más cabalmente absorbió un modo de pensar el lugar de quien mira. A partir de su cercanía con el director Giovanni Quiroga, se acercó al teatro La Cochera, fundado a mediados de los 80. Este espacio reivindicaba el uso de los objetos y la fisicalidad del cuerpo, contra los ejercicios introspectivos del teatro realista y la preeminencia del texto dramático. Esta concepción recuperaba las capacidades materiales de una escena en la que el punto de vista del público producía dramaturgia. Paco Giménez, su fundador, alguna vez dijo: “Ustedes saben que las cosas no son dramáticas por sí mismas, lo dramático es el punto de vista, es uno el que vuelve dramáticas las cosas”.

En la obra de Quinteros, es justamente la mirada sobre los materiales toscos y cotidianos como el hierro, el acero, el barro, el aceite y toda una serie de enseres comunes, la que nos puede transportar a una escena inmaterial, mística, etérea. Otra imagen surgió como un talismán en el proceso de trabajo de esta exhibición: una burbuja, de esas creadas con agua jabonosa. Otra vez una sustancia resbaladiza, un material humilde, evoca una esfera transparente, perfectamente curva. Aquí también hay un relato y una cita a la historia del arte: El Jardín de las Delicias de El Bosco. Al cerrar los postigos externos del tríptico se reúnen las dos mitades de una esfera diáfana y grisácea como la burbuja. La grisalla alude a la tercera jornada de la creación de la Tierra. Se representa un globo terráqueo contenido en una esfera cristalina, muchas veces se ha dicho que simboliza la fragilidad del universo, una burbuja a punto de explotar. En aquel tercer día aún no hay animales ni personas, sólo formas minerales y vegetales. Los postigos externos de El Jardín de las Delicias también han sido asociados con las teorías de Empédocles que conceptualizan la vida como la reunión de tensiones dicotómicas opuestas: disolución-coagulación, desintegración-unión, destilación-condensación. La esfera, la burbuja, es ese momento contingente en que las corrientes de estas fuerzas alquímicas se encuentran en un breve momento de equilibrio.

Las referencias a la trasmutación de las propiedades de la materia que se producen en los entornos próximos en los que habitamos, esta vocación por reunir fisicalidad e inmaterialidad a la vez, es una línea de trabajo que emparenta la obra de Quinteros con una tradición que encontró en las figuras alquímicas de Víctor Grippo o Liliana Maresca un modo de reintegrar al arte a una condición sagrada, la posibilidad de generar una epifanía a partir de los materiales más cotidianos a través del aquí y ahora del momento de la mirada. Esta instancia ofrece la posibilidad de una experiencia total en la que lo sensible, lo afectivo y lo reflexivo se enlazan en una ritualidad profana que apunta a reintegrar dimensiones generalmente fragmentadas en nuestro discurrir diario.

STATEMENT DEL ARTISTA

Esta producción tuvo como inicio el interés de buscar los bordes que determinan la constitución de los objetos, los fenómenos y las identidades. Estoy buscando la fluidez anterior a que un objeto se manifieste con autonomía y voy descubriendo la frágil estabilidad de la identidad que sostiene las cosas y los seres.
Para esto, el trabajo escultórico ha tenido que convertirse en acción y lo sólido ha tenido que licuarse en luz. Los juegos del arte, en sus lógicas de creación, representación y presentación, han sido el campo de ensayos para este laboratorio.
Hay, detrás de todo trabajo estético, por lo menos un indicio de carácter ético. En mi trabajo, no hay un programa que apunte a lo correcto o a la corrección de los fines, sino más bien, apuesto a la nutrición de la experiencia, puesto que esta atraviesa todos los objetos y los fenómenos (la objetividad física, las apariencias en términos perceptuales, el pensamiento y la ideología). Una experiencia desapegada de los resultados finales, sobre la verdad, el ser y la utilidad. Una amalgama transitándolo todo, incluso hasta el mismo sujeto que la experimenta.

SOBRE EL ARTISTA

José Quinteros es Licenciado en Escultura por la Universidad Nacional de Córdoba. Realizó allí sus primeras prácticas, especialmente en el Centro de Producción e Investigación en Artes (CePIA) como artista y colaborador. Comienza su producción formal de obras en el 2003 y desde entonces ha desarrollado una extensa actividad. Asistió a clínicas y talleres con Lucas Di Pascuale, Juan Der Hairabedian, José Pizarro, Andrés Labaké, Ernesto Ballesteros, Isabel Platé, Gabriela Baldomá, Verónica Gómez, Eduardo Basualdo, Eduardo Stupía, Daniel Joglar. Ha expuesto en numerosas muestras colectivas e individuales a nivel provincial y nacional. Recibió premios y menciones a nivel Provincial y Nacional. Becas Nacionales y Provinciales.Integró Jurados de Selección para premios y programación de salas en artes visuales provinciales. Se ha desempeñado como diseñador y realizador de escenografía, vestuario, comunicación y registro de obras teatrales. Su obra se encuentra en colecciones públicas (Provincia de Córdoba) y privadas Nacionales e Internacionales. José Quinteros es un artista representado por El Gran Vidrio.

SOBRE EL CURADOR

Federico Baeza es investigador y curador especializado en arte contemporáneo. Se doctoró en Historia y Teoría de las Artes en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Se desempeña en el campo de la curaduría desarrollando exhibiciones y actividades en el país y en la región. Algunas de sus curadurías recientes son Latinoamérica: Volver al futuro (MACBA, Buenos Aires, 2018), El cuerpo de una colección (Fundación Klemm, Buenos Aires, 2018). Obtuvo el Premio Ensayo Crítico arteBA y Adriana Hidalgo 2017, el Primer Premio en el Programa Jóvenes Curadores en la edición de arteBA 2014 y el Primer Premio del Concurso Curadores 10° Aniversario Macro 2014. Actualmente es Director de Extensión Universitaria, profesor adjunto de grado y posgrado en el Área de Crítica de las Artes de la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Es autor y coautor de libros sobre artes visuales, publica artículos sobre arte contemporáneo en revistas especializadas y escribe en catálogos de artistas hace más de una década. Entre sus publicaciones se destaca el libro Proximidad y distancia: arte y vida cotidiana en al escena argentina de los 2000 (Biblos, 2017). Es editor de la sección de arte de Otra Parte semanal.


Exibiciones Anteriores


PONZOÑA

Solo show: El Pelele

Curaduría: Nancy Rojas

Artista invitado: Mauricio Poblete

EL GRAN VIDRIO: Av. Humberto Primo 497, Córdoba, Argentina
Inauguración: Viernes 12 de Octubre de 2018 – 20 hs.
Cierre: Sábado 17 de Noviembre de 2018
Entrada libre y gratuita.
Horario de atención: De Lunes a Viernes de 13 a 19 hs y Sábados de 10 a 16 hs.
Otros horarios con cita previa: info@elgranvidrio.com
Contacto: +54 9 351 633 8334 / +54 9 351 679 7231

SOBRE LA EXHIBICIÓN

El Gran Vidrio se complace en invitar a Ponzoña, la primera exposición de El Pelele en la galería.

En tiempos en donde la apostasía perfila el horizonte de las próximas luchas socio-políticas, Ponzoña se despliega sobre la necesidad de nuevas y tóxicas divinidades. Se inscribe en los intersticios de aquellas culturas contemporáneas que retornan a una realidad sincrética, poniendo en escena a las figuras de la serpiente, la máscara y la androginia; ésta última como espectro grotesco y sudoroso de los nuevos relativismos de la cultura queer.

Los trabajos que se presentan son producto de un año de investigación, donde el pensamiento filosófico se situó en la convergencia de diferentes pasajes. De Cólon a Blade Runner, de Apolo a Dionisio, de Perseo a Medusa, de la Serpiente a Adán y Eva, llegando también a “El Pelele” (1791-1792), de Francisco de Goya. Una imagen que además de mostrar el juego practicado en algunas fiestas populares como rito de despedida de la soltería simbolizando el poder de las mujeres sobre los hombres, invoca uno de los aspectos más temibles de la ansiedad humana: la caída libre.

SOBRE EL ARTISTA

Lucas Gabriel Cardo es un artista artífice y habitante de distintas identidades, entre las que se encuentra la de El Pelele. Nacido en 1993, su trabajo amalgama diferentes lenguajes experimentados en la detonación de materialidades que, discursivamente, irrumpen en un universo de espejos y dioses que propician un diálogo continuo entre lo real y lo virtual.
Entre sus prácticas, la performance es un espacio de proyección que este artista transita, no sólo para explorar pulsiones físicas sino también para liberar el orden filosófico que opera como basamento de su gran corpus de relatos.

SOBRE LA CURADORA

Nancy Rojas (Rosario, 1978). Curadora y ensayista. Realizó numerosos proyectos de investigación, performativos y de curaduría en instituciones públicas y espacios culturales de Argentina y España.

Integrante del equipo de curadores de Isla de Ediciones de arteBA 2018. Entre sus curadurías recientes se hallan: Mechudxs, de Rodri & Lenny y Matías de la Guerra, UV Estudios, Buenos Aires (2018), Mestizas, de Franco Mala, Andrés Piña y Mauricio Poblete, galería Pasto, Buenos Aires (2018), Idealister, de Claudia del Río, Museo Genaro Pérez, Córdoba (2018), Simposio Peluca, de Mauro Guzmán, Laprida 627, Rosario (2018), Derrames temporales de una colección, con Roberto Echen en el marco de la exposición Arte Argentino. 100 años en la Colección Castagnino+macro, Museo Castagnino, Rosario (2018) y La hipótesis del masturbador imbécil, con piezas y manifiestos de Bruce LaBruce, Gorka Postigo, Brian Kenny, Mauro Guzmán, Dani Umpi y otres, Laprida 627, Rosario (2017).

Entre 2014 y 2016 trabajó en la coordinación curatorial de las exposiciones del Centro Municipal Distrito Norte Villa Hortensia de la Municipalidad de Rosario. En el Museo Castagnino+macro, se desempeñó como curadora general (2012-2013) y estuvo a cargo del área de Colección de Arte Contemporáneo (2004-2011), desde la que llevó adelante su Programa de Adquisiciones.

Ha publicado prólogos para catálogos, artículos en medios gráficos y ensayos en libros. Asimismo, ha oficiado como ideóloga de proyectos colaborativos como Roberto Vanguardia (2004-2005), SDF (2011-2013) y Studio Brócoli (2006-2014).

Obtuvo el Premio José León Pagano de la Asociación Argentina de Críticos de Arte a la muestra colectiva de artistas nacionales 2006, por el proyecto Amores posibles.

Historia y actividad actual de la galeria

El Gran Vidrio es un espacio abierto de producción, exhibición, venta y cuestionamiento de las prácticas contemporáneas de arte. Este planteo abarca desde un programa de muestras anuales hasta ciclos de conversación y presentación de propuestas de riesgo ligadas a la experimentación.

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>Inicia sus actividades en Octubre de 2010 como El Gran Vidrio Luft siendo una galería de arte contemporáneo dentro de un restaurante ejecutivo muy retirado del centro de la ciudad de Córdoba. En Noviembre de 2014 la galería de arte abre una gran sala independiente con el nombre de El Gran Vidrio Ecke que consta de un espacio expositivo de 300 m2.

El Gran Vidrio realiza 5 muestras cada año además de actividades paralelas, muestras en otros espacios y las participaciones en ferias como ArteBA, ArteBA Focus, MAC, JustMAD, Micro feria de Rosario, entre otras.

Veinte exposiciones han pasado por nuestro espacio. Entre ellas cabe destacar la exhibición antológica de Roberto Jacoby curada por Fernando Farina y Santiago Villanueva, la exposición individual de Lucas Di Pascuale curada por Carina Cagnolo y muchas otras que incluyen artistas establecidos y artistas emergentes activos a nivel local e internacional.

DIRECTORES: Juan Pablo Capellino, Catalina Urtubey y Romina Castiñeira

Artistas que representa la galeria

Carla Barbero, Damián Linossi, Damian Santa Cruz, El Pelele, Eugenia Puccio, Fabián Liguori, Guillermo Daghero, Gustavo Piñero, Hernán Camoletto, José Quinteros, Lucas Di Pascuale, Luciano Burba, Manuel Molina, Nina Kovensky, Santiago Lena, Susana Gamarra, Tomás Alzogaray Vanella, Verónica Meloni / Roberto Jacoby, Marisol San Jorge y Rocío Moreno como artistas invitados.

Muestra Pop-Up en Buenos Aires

“SU ASPECTO ES CRIMINAL, SU CORAZÓN DIVINO”

Exhibición colectiva. Eugenia Calvo, Susana Gamarra, Verónica Meloni, Elena Loson, Lucas Di Pascuale e Ivana Vollaro.
Curaduría: Carla Barbero
Producción: Hache + El Gran Vidrio
MUNAR: Av. Don Pedro de Mendoza 1555, La Boca, Buenos Aires, Argentina.
Inauguración: septiembre 01, 2018. Cierre: octubre 13,2018.
Entrada libre y gratuita.
Horario de atención: miércoles a domingo de 13 a 18 h
Otros horarios con cita previa: info@artemunar.com.ar
Contacto: +54 9 11 3325 9049 / +54 9 351 679-7231




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