Se trata de Vermiglio, la cinta dirigida por Maura Delpero que ganó el Gran Premio del Jurado en Venecia y, recientemente, 7 premios David di Donatello.
La película narra los dìas finales de la Segunda Guerra Mundial en Vermiglio, un remoto lugar en los Alpes italianos. La llegada al pueblo de un soldado desertor va a marcar un antes y un después en la vida de sus habitantes, especialmente en la familia del maestro, que verá cómo cada uno de sus miembros se dirige hacia un destino inesperado. Se encuentra protagonizada por Tommaso Ragno (Cesare), Giuseppe De Domenico (Pietro), Roberta Rovelli (Adele), Martina Scrinzi (Lucia), Orietta Notari (Zia Cesira), Carlotta Gamba (Virginia), Santiago Fondevila (Attilio), Rachele Potrich (Ada), Anna Thaler (Flavia), Patrick Gardner (Dino), Enrico Panizza (Pietrin), Luis Thaler (Tarcisio), Simone Bendetti (Giacinto).
Maura Delpero nació en Bolzano, Italia, en 1975. Tras estudiar literatura en Bolonia y París, y cine en Buenos Aires, con sus primeros documentales,
Signori professori y
Nadea y Sveta, ambos premiados en el Festival de Cine de Turín, exploró la frontera entre fcción y no fcción. Su primer largometraje fue
Hogar, que compitió en el 72º Festival de Cine de Locarno y consiguió, entre otros premios, el Kering Women in Motion Young Talent Award en el 73º Festival de Cine de Cannes.
Vermiglio, su segunda película, se estrenó mundialmente en el 81º Festival Internacional de Cine de Venecia.

La directora y una reflexión sobre Vermiglio
Mi padre nos dejó una calurosa tarde de verano. Antes de cerrar los ojos, nos miró como si fuera un niño sorprendido. Ya había escuchado que cuando eres viejo, vuelves a ser un niño, pero no sabía que esas dos edades pudieran fusionarse en un solo rostro. Más tarde, se me apareció en sueños. Había regresado a Vermiglio, su casa de infancia. Tenía seis años y las piernas de un Capricornio. Me sonreía sin dientes, llevaba esta película bajo el brazo: la vida de su gran familia a través de las cuatro estaciones. Una historia de niños y adultos, de muertes y nacimientos, decepciones y renacimientos, de cómo se mantienen firmes ante los cambios que les ofrece la vida, de su camino desde la colectividad hasta
convertirse en individuos. Una historia de las altas tierras cubiertas de nieve. Del olor a madera y leche caliente en las mañanas heladas. Con la guerra a lo lejos, pero siempre presente, protagonizada por aquellos que quedan fuera de ella: mujeres en las casas, neonatos fallecidos por el frío, el temor a la viudez, padres que esperan un regreso de sus hijos que nunca llega, maestros y sacerdotes haciendo de padres y madres. Una historia de guerra sin bombas ni grandes batallas. En la lógica férrea de la montaña que recuerda al hombre cada día cuán pequeño es. Vermiglio es un paisaje del alma, un “Lexico Familiar (Natalia Ginzburg)” que vive dentro de mí, en el umbral del inconsciente, un acto de amor por mi padre, su familia y su pequeño pueblo. Al atravesar un período personal, quiero rendir homenaje a una memoria colectiva.

Vermiglio ganó 7 premios David di Donatello: Premio al mejor film; Premio a la mejor dirección para Maura Delpero; Premio al mejor guión para Maura Delpero; Premio a la mejor fotografía para Mikhail Krichman; Premio al mejor productor para Francesca Andreoli, Santiago Fondevila, Leonardo Guerra y Maura Delpero; Premio al mejor sonido para Dana Farzanehpour; Premio al mejor casting para Stefania Roda.