La decisión acaba con la doctrina hasta ahora vigente de que tras una condena en segunda instancia el reo debía ingresar en prisión, y abre la puerta a la liberación de 4.895 presos que cumplen condena actualmente sin haber agotado todas sus posibilidades de apelación.
Entre ellos, más de una docena de condenados en la Operación Lava Jato y el propio expresidente Lula da Silva, condenado a casi 9 años por corrupción y blanqueo de capitales.
Los abogados de Lula tienen previsto solicitar de inmediato su puesta en libertad y es posible que este viernes o en los próximos días Lula vuelva a la calle. «Una vez que conversemos con Lula este viernes, llevaremos al juez de ejecución de penas un pedido para su liberación inmediata, con base en el resultado de ese juicio del Supremo Tribunal Federal (STF)», informó el bufé Teixeira Martins en un comunicado.
Según adelantan los medios locales, la intención del expresidente es volver a las palestras de la política para reorganizar al Partido de los Trabajadores en torno de un nuevo proyecto de izquierdas que pueda competir en las próximas elecciones de 2022.