Grossi asume en la OIEA en un clima de tensión

Publicado el 2 diciembre, 2019

El diplomático argentino Rafael Grossi toma este lunes 2 de diciembre las riendas del Organismo Internacional de la Energía Atómica. El nuevo director general del OIEA asume en un contexto de tensiones crecientes en torno al caso iraní.

Bajo su mandato, ¿para qué debería servir el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en unos tiempos bastante duros, especialmente con el tema Irán y Corea del Norte? ¿Cuáles van a ser sus prioridades como director?

Rafael Grossi: El Organismo Internacional de Energía Atómica es un organismo central en la arquitectura institucional internacional. Es un organismo que tiene toda una dimensión estratégica porque le corresponde controlar, verificar la no utilización de material nuclear con fines bélicos para hacer bombas. Existen situaciones concretas puntuales, como la de la situación entorno al programa nuclear de la República Islámica de Irán, que está bajo el paraguas de un acuerdo y que es verificado, inspeccionado por el organismo que yo voy a presidir. Esto es una prioridad objetiva, clara, impuesta por la realidad. Esta será una de mis principales tareas al inicio de mi gestión. Luego con respecto a la República Popular Democrática de Corea, Corea del Norte, aquí hay un proceso de negociación entre Estados Unidos y ese mismo país, al cabo del cual, cuando éste concluya –esperamos de manera exitosa–, el OIEA va a tener un papel esencial porque va a tener que verificar el cumplimiento de las cláusulas referidas al material nuclear de ese acuerdo. De modo tal que el OIEA una vez más está en el centro de un esfuerzo importante para preservar la paz, la seguridad y la estabilidad en el plano internacional.

Pero el OIEA se ocupa de muchísimas más cosas, por ejemplo de la seguridad de la operación de las plantas nucleares en el mundo, a través del establecimiento de estándares de seguridad. Se ocupa de asistir a los países que tienen programas nucleares en materia normativa, en materia de diseño, en las diferentes vertientes de la actividad. Se ocupa también de dar las necesarias asistencias en materia de cooperación técnica. Hay muchísimos países en vías de desarrollo que utilizan la tecnología y la ciencia nuclear en materia de medicina: de uso de tecnología y técnicas radioisotópicas para uso medicinal, para el manejo de aguas, para la seguridad alimentaria… Una cantidad de cosas que no son tan conocidas del gran público pero que también forman parte de la tarea del OIEA. Sirve para muchísimas cosas, y cada vez más.

Volviendo al tema iraní, ¿qué tanto se están inspeccionando las instalaciones iraníes desde el organismo y qué piensan sobre el respeto o no por parte de Teherán de sus compromisos? Hace muy poco se detectaron partículas de uranio en lugares no declarados, ¿se puede saber dónde y qué supone eso?

Yo diría lo siguiente. Existe todo un programa de inspecciones, de verificación vigente en la República Islámica de Irán que tiene que ver con el acuerdo de 2015 y también con el programa nuclear iraní en términos generales, el acuerdo de salvaguardias de tipo tradicional. En paralelo existen situaciones puntuales, como la que acaba de mencionar por ejemplo, que se refiere a la existencia de la detección de posibles partículas de uranio sobre las cuales estamos en un diálogo con Irán. La agencia ha solicitado clarificaciones acerca de ese hallazgo, y estamos aún esperando respuesta por parte de ellos. Debo decir que yo soy el nuevo director general y como tal debo establecer un nuevo canal de comunicación con las autoridades iraníes para llevar adelante todo el proceso. Esto aún no ha ocurrido y espero que ocurra a la mayor brevedad.

¿La confianza está rota con Irán o no del todo?

Yo no diría que está rota. Hay un trabajo con Irán que continúa y lo pondría en estos términos: la confianza nunca debe romperse. Esto es una tarea mutua por parte del organismo por una parte, y por otra parte el propio Irán que debe dar todos los pasos necesarios y debe contribuir con la agencia para que esa confianza no se rompa nunca.

¿Pero Usted diría que ha roto los compromisos o no?

No, yo lo que diría, y no lo digo yo, lo dice el propio gobierno iraní, es que ha decidido ir reduciendo el cumplimiento de algunas de las disposiciones del acuerdo del año 2015. A mí como director general no me compete opinar sobre si esto es bueno o es malo, yo lo que debo hacer es verificar lo que está sucediendo en Irán e informarlo a los Estados parte. Y eso es lo que vamos a hacer con firmeza pero de una manera equitativa.

Cuando habla de nuevos canales, ¿por dónde pasarían esos canales?

Pasan por el diálogo que debe tener el gobierno de Irán con el director general del OIEA. Nada más ni nada menos.

Francia ha hecho mucho a nivel diplomático para que ese acuerdo no caiga en saco roto después de que se retirara Estados Unidos, pero esta semana hemos visto una advertencia de la Cancillería francesa a los iraníes. Es un punto de inflexión que puede preocupar un poco.

Como director general del organismo no me compete opinar sobre si lo que está haciendo un país es poco, es mucho o es válido. Creo que toda la comunidad internacional está siguiendo esto. Los esfuerzos franceses son muy valorados indudablemente pero creo que lo que es importante aquí es que Irán se mantenga cumpliendo los compromisos que ha asumido. Y eso es lo que tiene que hacer la agencia, verificar que esto ocurra y mantener esos canales de confianza porque la verdad es que cuando todo lo demás falla, la única presencia internacional que hay en Irán es la del OIEA. Los países bilateralmente pueden estar más o menos cerca de Teherán de acuerdo al momento político que se viva: hay buenos momentos, hay malos momentos, yo trabajo con el tema de Irán hace muchos años y puedo decir que he visto de ambos. Pero lo que sí es indispensable es la presencia permanente del OEIA y eso es lo que yo procuraré proteger, preservar y aumentar.

¿Cómo calificaría esa relación entre Irán y la presencia del OEIA?

Es una relación indispensable y que debe ser de confianza, que debe ser siempre de confianza y de cooperación, porque de otra manera no se puede trabajar. Yo no tengo un aparato para medir la confianza, lo que debe acá suceder es que Irán cumpla con los compromisos, y que la agencia de una manera equilibrada, de una manera no discriminatoria, informe y compruebe que eso está sucediendo. Y es lo que estaremos haciendo, estar muy atentos en los próximos meses y por supuesto también trabajar con Irán para que nuestras negociaciones lleguen a buen puerto, no para que fracasen evidentemente.

Irán ha intensificado su enriquecimiento de uranio y las existencias de uranio poco enriquecido alcanzan ahora el equivalente a 551 kilos, mientras el acuerdo de 2015 entre Irán y las grandes potencias sólo permitía 300 kilos. ¿Esto quiere decir que no está respetando los compromisos?

Así es. Es lo que ellos mismos han anunciado y la agencia en sus informes lo ha venido comprobando.

¿Y eso quiere decir que están más cerca de la bomba atómica, o no?

Yo no diría eso porque se trata de cantidades relativamente pequeñas y a un nivel de enriquecimiento que aún es muy bajo. Sin embargo, son hechos relevantes porque son hechos que demuestran que hay un apartamiento de compromisos libremente asumidos, entonces como decía es mi intención iniciar una conversación franca con el gobierno de Teherán para avanzar en esta situación.

¿Va a hablar con Estados Unidos también, como director general?

Por supuesto, yo hablo con todos, como con Francia, como con Irán, el director general es el director general de todos.

¿Cree que podrá convencer a Trump de dar marcha atrás?

No es mi tarea convencer a nadie de nada. Mi tarea es ser un eficaz factor de determinación de cuál es la situación real con el programa nuclear de Irán. El director general del OIEA no tiene como función convencer a un gobierno de hacer una cosa o de dejar de hacerla.

Por último, queríamos preguntarle sobre el incipiente programa nuclear de Arabia Saudita. No sé si está en relación con las autoridades saudíes.

Por supuesto, tenemos un muy buen diálogo con las autoridades saudíes. Arabia Saudita tiene un programa nuclear muy incipiente que está recién comenzando. Tienen un reactor de investigación de baja potencia en construcción, es un reactor muy, muy pequeño que todavía no está en funcionamiento, todavía aún está en construcción. El reino de Arabia Saudita tiene un acuerdo de salvaguardias vigente con el organismo y tiene lo que se llama un “protocolo sobre pequeñas cantidades” lo que significa que no son inspeccionados porque no tienen todavía material nuclear. Cuando lo tengan, cuando este reactor nuclear de muy baja potencia comience a funcionar, allí tendremos que cambiar el esquema y empezaremos con un esquema más ambicioso de verificación y de inspección.

Para que sea civil y no militar.

Exactamente, ésta es la función del OEIA.

 

 

Por RFI.


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